Esta reflexión está relacionada con la frase clave de la salvedad del repudio "por causa de fornicación", según nuestro estudio realizado, acerca del carácter permanente del matrimonio. Es necesario tener en cuenta que esta frase, tal como vimos en nuestro estudio del tema, es traducida del griego: "logou porneías". donde porneía significa: "prostitución", "fornicación", "unión carnal ilegítima", "incesto", e "inmoralidad sexual". Pero es del todo lógico, que el traductor no podía poner todas las acepciones, y definitivamente eligió la menos apropiada al caso, la cual ha generado demasiado polémicas, porque según la definición literal de "fornicación", esta es aplicable a personas solteras, por lo que es inconcebible que se pueda aplicar a un matrimonio. Sin embargo, "la inmoralidad sexual", es lógicamente aplicable tanto al matrimonio como a las personas solteras. Ahora bien, sabemos que existen dudas acerca de esta última, porque algunos opinan que puede ser una acepción introducida con el fin de darle una solución más cómoda y conveniente al caso. Sin embargo, si lo analiza por usted mismo, asumiendo una posición neutral, sin aferramientos ni imposiciones, podrá darse cuenta de que, indiscutiblemente, cualquiera de las otras cuatro acepciones constituye un acto de inmoralidad sexual. La prostitución, por ejemplo, ¿es o no es, un acto de inmoralidad sexual, que se puede presentar en un matrimonio? Y, ¿qué tal la unión carnal ilegitima o concubinato? ¿Es, o no es este, un caso de inmoralidad sexual aplicable a un matrimonio o unión de parejas? Lo mismo sucede con el incesto. ¿Es, o no es, el incesto un caso de inmoralidad sexual aplicable a un matrimonio, tomando en cuenta la restricción divina? A diferencia de ello, la fornicación, aunque es también un acto de inmoralidad sexual, la misma no es aplicable a un matrimonio.
Ahora bien, en los casos en que una mujer casada tenga una relación ilícita con un hombre soltero, él comete fornicación mientas que ella comete adulterio o infidelidad. Por ejemplo, tenemos el caso del integrante de la Iglesia de Corinto, que tomó la mujer de su padre. En este caso, él cometió fornicación y ella adulterio. Sin embargo, el traductor hace alusión a un caso de "fornicación". Pero, ¿por qué lo hace? simplemente porque es el mismo traductor, y mantiene la misma concepción. Mientras que, en el texto original griego, no existe este problema, porque, cuando el apóstol Pablo se refirió al caso haciendo uso del término "porneía", según Primera de Corintios capítulo 5: versículo 1, lo hizo plenamente consciente de que todos iban a entender que se estaba refiriendo a un caso de inmoralidad sexual, según el análisis de nuestra reflexión. Lo mismo sucede con nuestro Señor Jesucristo, que no hacía uso del griego, porque lógicamente sus enseñanzas eran dirigidas a personas que hablaban el hebreo de su época, y Él estaba plenamente consciente que, al hacer uso de la frase "biglal zenut", que parafraseado es, (debido a zenut). tal como ya sabemos, ellos entendían perfectamente que se refería lo mismo a casos de prostitución en el matrimonio, como a la infidelidad, que comprende lo mismo a un matrimonio consumado como un caso de contrato de esponsales según la costumbre judía y de otras etnias orientales. Tal como se relaciona en Deuteronomio capítulo 22: versículos 13 al 21. Aunque el traductor lo haya interpretado como fornicación.
Para concluir, tal como lo hice al inicio de la lección No. 23, quiero recordar al lector, el tema acerca de la inspiración divina expuesto en la lección No. 2 de este tratado, donde declara que, solo los manuscritos originales son infalibles, que tanto los eruditos bíblicos de la antigüedad como los actuales, respaldados por las sociedades bíblicas, han sometido diferentes versiones de la Biblia a variadas y extensas revisiones que han ayudado a que las mismas ofrezcan un mensaje cada vez más claro y acorde al expresado en los Escritos de los idiomas originales, como lo es por ejemplo, el caso de nuestra Versión Reina-Valera. Finalmente especifiqué, que en el desarrollo de nuestro estudio de este Manual Bíblico, tendríamos que someter ciertas palabras y frases a su análisis y comparación con el texto en los idiomas originales. Con todo el derecho de cualquier estudiante bíblico, de emitir la opinión que resulte de su investigación. Sin que ello constituya intento alguno de violación del Texto Sagrado, debido a que no se está sometiendo a juicio ni poniendo en evidencia la infalibilidad del texto original.